Entre lentes y patillas va pasando la jornada, tiene en casa una chiquilla que deja la bola dada, y un buen maitre en zapatillas que no se preocupa por nada: ¡Qué envidia más grande, quilla dormir bien de madrugada! Cuatro hermanos dando vueltas, cuidando a su madre con celo, y un padre que abrió otra tienda en algún lugar del cielo. Entre patillas y lentes va pasando la jornada, y cuando me sienta enfrente y me ausculta la mirada me engaña al cambiar las lentes, me dice de forma paciente ¡Estás estupendamente!, un poco la vista cansada.
Poesía empresarial
A Miriam Peña (#lasirenitaoculta)
En un rincón de la agencia hay charcos de agua de mar, con los "ear pods" se silencia, con sus cascos evidencia que guarda las apariencias no la vayan a encontrar. Hacía tiempo la buscaban y cribaron todo el mar. ¡ Sirenita !, le gritaban intentándola encontrar, y ya por perdida la daban al no poderla escuchar. De siete a tres está al quite, no puede enseñar su cola, y entre el Instagram y Twitter se encarga que se publiquen las keywords de una consola. En un rincón de la agencia hay charcos de agua de mar, Andersen abre incidencia, y ya puede descansar, ... y tiene mi connivencia que yo no me voy a chivar
A Claudia del Valle (de IMPRESIONA)
Se llama igual que mi hija, y entonces no soy imparcial. Es en sonrisas prolija, es alta, morena y canija y suele sentarse al final. A mí me recuerda el semblante del pollito Calimero, unos dibujos de antes, un tipo de buen talante; su risa llegaba antes, sus ojos veías lo primero. Claudia tiene voz melosa a la que le ajusta el nivel. Escribe sus posts en prosa, ... y si no va bien la cosa diseña su vida en rosa con algún tono pastel. Qué profesión más dichosa poder elegir el pincel.

