Siempre me dio su cariño, y de forma decidida su amistad a raudales, Desde los tiempos de niño en que colaba a escondidas mis anuncios especiales, Me daba la bronca y un guiño, ella que era tan temida por todos los comerciales Reza un aforismo que nunca en el mismo Río nunca nadie se baña Marina lleva en el mismo desde que Adán era un crío si la mente no me engaña Siempre me dio un café escuchando mis problemas, yo hoy cuatro ripios junté e intenté hacer un poema ... a esta altruista mujer que me salvó de la quema. Es lo que puedo ofrecer, Marina Jiménez Camarena.
Poesía empresarial
A Álvaro Díaz Ballesta II ( basada en la canción «Doble Vida» de Sabina )
Se seca los pelos del pecho tras jugar al voley playa. Recoge de allí sus pertrechos, sus chanclas y su toalla. Se va pal Juzgado derecho a encarcelar a un canalla. Es un Batman al acecho limpiándonos de morralla. Pasa por El Estrecho y se come tres vituallas, sube el último repecho y llega al garito maltrecho oliendo aún a cazalla. Y Álvaro mira a la Banda... los Calvin preparados, de fondo el murmullo del bar, Se afloja al final la bufanda y con los dedos cruzados, pisa por fin el pedal, Y cantan de nuevo Yolanda con una versión que han petado y que ha quedado brutal.
A Noa Rodríguez ( y sus selfies con Claudia )
A veces por nuestra vida se cruza un alma gemela, alguien que ya en la salida se mete en tus entretelas, y a quien llevas ya cosida como la llama a la vela. Esa amiga que te entiende y a veces te escucha sin ganas; y que si el fuego no enciende te ayuda a encender la llama. Hay gente que nace molesta y el placer les es esquivo, y otras se montan su fiesta sonriendo a un objetivo.

