Se oculta tras unas gafas por parecer alguien serio, pero es un cachondo con guasa que cuando mejor se lo pasa es si hay cerveza por medio,
siempre está por todas partes y no lo verás nunca quieto, hay gente que nace con arte, para qué voy a engañarte, es la regla de Pareto,
por mucho gentío que haya, él siempre anda en platea y tiene una cota de malla para evitar la metralla, aunque de lejos no vea, y tiene a María que no falla, esa que es su Dulcinea,
y tiene pendiente el Quijote aunque parezca mentira, y en la vespa, dando botes, don Alonso que le mira: ¡léeme ya, carajote, qué tu eres de Algeciras!
Sale al centro del campo, da dos pases al balón, sigue un rato paseando, y mientras él va fumando ya está tu móvil sonando: ¡mándame la previsión!, y en eso, el perro meando, ¡vamos p´arriba, Botón!,
se pone frente al espejo y se cepilla las greñas, ni tan joven ni tan viejo, relumbran los azulejos con su laca malagueña,
atiende a toda la gente, nunca tira la toalla, y vive el año impaciente por tener el mar enfrente y bajarse pa la playa,
sus dos colegas del cole, su abono que no traspasa, en su casa, sus dos soles, y si en el campo no hay goles, su tasca bajo su casa,
y a la luz de dos faroles un perro con dos bemoles que el corazón le traspasa.