Poesía empresarial

El tiovivo (basado en una idea de José María Ferreira)

La vida es un tiovivo
que da vueltas y más vueltas,
no le busques el motivo,
no te quedes pensativo, 
aquí gana quien se divierta,

y aprende de cada giro,
verás que son diferentes,
y piensa que suerte has tenido
si un sitio te han concedido,
pues no cabe toa la gente,

hay gente que guarda cola
y solo ve monotonía,
otros entran a porta gayola
y hacen hasta cabriolas,

y ves que el caballo reía.







A Miguel Núñez, el Sommelier tranquilo.

Como los buenos vinos
que se abren poco a poco,
este es tipo genuino
que camina su camino
y va evitando los focos,
es el genio de aladino
que más sabe de taninos,
yo te lo juego a los chinos
y sé que no me equivoco,

un Ibiza desconchao,
un Baco con mucho sigilo,
un champaña descorchao,
dos amigos a su lao
y un sombrero con estilo,

el único en Sommelier
que sabe orientarse en el caos,
y sabe que el vino aquel,
está detrás del palet
donde nadie lo ha encontrao,

y cuando dices ¡vaya mierda!,
no encuentro el que tu quieres,
dice ¡quillo, no te pierdas!,
justo hay uno a tu izquierda
y es del dos mil diecinueve,

profe de pocas palabras,
es austero en comentarios,
es de esos que no hablan
pero saben to el temario,
cuando una botella te abra,
ve apuntando en tu diario,

es un Moisés con las tablas,
... lo demás es secundario.


A Pepe Núñez, entre vinos y corbatas.

Tiene dentro las pilas
del conejo Duracell,
en una mañana tranquila
doscientas cajas apila
antes que den las seis,

cuando voy como un pardillo
en busca de alguna caja,
veo un hombre en un chiquillo
corriendo por los pasillos
que ya me sacó ventaja,
me mira por el rabillo
y se va donde trabaja,
y ya cosió un dobladillo
y ha puesto hasta las rebajas,

a veces si no me mira,
me meto en un escondrijo,
y allí lo observo fijo,

y te apuesto media vida
a que lo único que pida 
es que sea feliz su hijo,

y hoy junté estos versos
por darse tres circunstancias:
porque pienso que son ciertos,
porque sé que está despierto,
y pa que quede constancia.