Abajo de mi oficina, en la entrada, un mostrador, y detrás de él se hacina con una cara cetrina lo que yo llamo un señor, allí lo verás sonriente currando de sol a sol, Juan es un tipo decente que cobra cinco con veinte cada aguja del reloj, todo el mundo lo conoce, nunca te pone un mal gesto, no creo nunca tenga un roce, en todas las horas (doce), que suele echar en su puesto, llega a su casa de noche para cenar con su hijo, no encontró sitio pal coche y nunca puso un reproche, por no tener parking fijo, luego plancha su camisa, del color de la rutina, y así siempre, de esta guisa te encuentras con su sonrisa ... auténtica y matutina, le gusta recoger setas y disfrutar de su Iván, y detrás de una chaqueta puedes ver la silueta de un currante de verdad.
Autor: victorhugo70
Poeta Urbano. Poesía Empresarial.
A Ana Montes, donde habita el olvido.
Sabe más por lo que calla que por lo que a veces te dice, una sonrisa canalla, quizás restos de metralla, quizás también cicatrices, siempre dispuesta a ayudarte tiene esa voz de mamá, que cuando ibas a acostarte iba a la cama a taparte y viajabas a NuncaJamás, lleva las redes sociales, en eso es la jefa y dueña, y usa cien decimales y algoritmos especiales pa´darte una contraseña, mil geranios, cien gardenias, un vergel en la terraza, un Asier en la academia, un hombre con quien congenia y un perro que nunca caza, siempre tiene una sonrisa, siempre transmite descanso, solo tiene una premisa: Dios nos salve de los mansos, como ya dijo Sabina: llevaba ojeras malvas y barro en el tacón, y cuando la noche termina, cuando ya despunta el alba ... sale desde Alcorcón.
Al Polideportivo Paco Cantos de Marbella
Colgando de una cornisa, ... una última atalaya, un sitio donde ir sin prisa, un lugar con buena brisa y se otea el mar y la playa, y donde un Gil en camisa quiso construir morralla y una Marbella insumisa salió a la calle precisa y ahí no tiró la toalla, e hizo los planes trizas de aquel proyecto canalla, el mar siempre liso y plano, el sol que brilla y destella, Gibraltar a contramano, creo que no hay sobre plano mejor vista de Marbella, ... y si giras la mirada tienes toda la montaña, la Concha y la Cruz pegadas compraron asiento en Grada pa´ ver cómo el sol se baña, una pista de frontón, un rocódromo en la esquina, cien niños armando follón pues solo hay un balón y hoy acudió la afición de toda la zona andina, y en una esquina del bar, un sabio detrás del humo, un tipo con quién charlar ... y regala sin cobrar relatos siempre oportunos, ... un paraíso peculiar para el siglo veintiuno.


