A ILDEFONSO VILLARRUBIA (o un sabio tras el humo)

Tras una cortina de humo, 
pasando las pistas de padel, 
habita un sabio moruno; 
pero nadie eso lo sabe...

Regenta un bareto de culto 
donde se aprecia hasta Fez, 
y en medio de tanto tumulto 
te sentirás solo un bulto, 
como un jodido pez
nadando con miedo y oculto, 
pues verás con nitidez,
que aunque seas ya un adulto, 
lo que viviste, pardiez,
no merece ni el indulto
de este longevo juez.
Me empeño como un estulto 
y aunque parezca soez
con mil preguntas le ausculto 
y constato con sencillez:
Sus vivencias: un insulto 
para quien vive una vez.

A DAVID RUZ (o una gaviota no hace verano pero te jode el domingo)

 Sólo dos días él cerraba
 los años que eran bisiestos,
 con mucha alegría grababa
 trofeos para el que ganaba,
 y segundo y tercer puesto.
 
 Siempre los ojos abiertos
 en un rictus de sorpresa,
 no hay en el mundo injerto
 pa´ implantarle en la cabeza.
 
 Abre las cuatro estaciones,
 no cierra ni por delito,
 no conoce vacaciones,
 ni tampoco finiquito.
 
 Una botella de vino,
 las playas de los canarios,
 y decubito supino
 oir el furbo en la radio,
 trabajar más que los chinos
 superarles su horario...,
 y currar por el destino
 de sus hijos a diario.

 Y cuando está con amigos,
 yo con los ojos lo sigo
 y siempre lo pillo y lo ligo
 disfrutando cual becario.



 

 

 

 

A MARIO NIETO (o el más blando de los duros)

Va por ahí de tipo duro
mas es una magdalena.
Sería de los bravos, seguro, 
si terminase en la trena,
de los que saltan el muro
y escapan sin la condena.

Le planta cara a la vida, 
la respeta y la tutea,
aunque ya de la salida 
la vida le pida pelea,
él empieza la partida
y que venga lo que sea.

Vallecano de nivel, 
alimaña generosa, 
mentecato siempre fiel, 
feliz como si tal cosa.

Amigo de sus amigos,
yo con Mario no me asombro 
si cada vez que lo sigo
lo veo aguantando mi hombro.

Habrá quien lo demonice
y piense que es carne de esquela. 
Mas yo sé que sus raíces
las riegan su Mario y Daniela.

Va por ahí de tipo duro 
mas es una magdalena.
Y yo hoy estoy seguro,
si estos versos no los quema, 
a solas y en sitio oscuro 
llorará con este poema,
pues le sale, te lo juro,
la nobleza por las venas.