A ÁLVARO DÍAZ BALLESTA (o ¡qué carajo es una siesta!)

De día eminente letrado 
con su chaqueta y corbata 
entre pleitos y batallas,

de tarde padre agobiado 
que se toma seis cubatas 
por no tirar la toalla...: 
No paran de darle la lata 
sus tres queridos canallas.

Tranquilo con el mayor,
le dio por pedir otro al cielo, 
y puestos a hacerle el favor 
le mandaron dos gemelos, ... 
y de un caldo sin sabor, 
tiene una olla al vapor
con caldo, lacón y grelos.

Cuando llega al fin la noche 
y sus vástagos descansan, 
le pone al día su broche,
y cantando es un derroche 
con su guitarra y su chanza.

Y yo estoy del todo seguro, 
aunque aún nadie lo sabe, 
que buscaría dos canguros, 
que quemaría sus naves, 
que cruzaría al lado oscuro 
y llegaría hasta el Hades,
y aunque no le den un duro, 
aunque Arturo no le pague, 
él vendería su futuro
por currar tocando en bares 
cantando allí sin apuros
por Springsteen o Mick Jagger.

¡Y si al final soy perjuro, 
que la cerveza se acabe!




A ANDRÉS ( o qué necesarios son los Peter Pan )

      Y ser amigo de Andrés 
      es volver a ser un niño,
      es volver alguna vez
      a ser de nuevo el lampiño
      que no quería crecer
      y le hacía al tiempo un guiño.
      Pues lo normal a la vejez
      es volverse un pestiño,
      y a NuncaJamás no volver
      aunque te dieran cariño.
      Qué bien lo sabes hacer
      cada vez que te escudriño:
      Ser mayor, ... no envejecer,
      y ser de este grupo el aliño.

A CHARLI CÁCERES «CHE PIBE» (o «the best is yet to come»)

 De noble cuna,
 …rancia saga,
 y abolengo fuerte,

 parece que no da una,
 y que haga lo que haga
 no le acompaña la suerte.

 Ojalá que la Fortuna,
 se desperece esa vaga
 y empiece a florecerte.
 
 Carlos es genio legal,
 amigo de sus amigos,
 y este pibe genial
 tiene algún don celestial
 del que yo he sido testigo:
 Yo nunca vi nadie igual
 frente a un cordero lechal
 o detrás de un objetivo.
 
 Espero, la Vida, amigo,
 te dé lo que te mereces,
 y el tiempo que sigas vivo
 te recompense con creces.
 
 Seguro que dentro de poco
 la suerte empieza a cambiar,
 y empezarás a notar…
 que era todo un quilombo,
 y que está dentro del bombo
 la bola que va a tocar.