Siempre mirando hacia el frente, siempre haciendo lo que toca, siempre por más que lo intente con un cigarro en su boca, asomando entre los dientes sobre todo cuando hay copas. Amigo en diez mil batallas, bien de día, bien de noche, nunca escatima en derroches, y no siendo ningún canalla: pícaro a troche y moche, Lazarillo donde los haya. Amigo fiel de por vida, da consejos siempre sabios siempre que se los pidas. Como un perro con su amo, no se aleja de tu radio. Ese es Jesus Solano.
Autor: victorhugo70
Poeta Urbano. Poesía Empresarial.
A JUAN LUIS CAMARERO
Hombre paciente de frente desierta, pa´ toda la gente su puerta está abierta, si pasas a verle, seguro que aciertas. Siempre mostrando los dientes, te regala una sonrisa. Siempre que puede te atiende, sin pausa pero sin prisa. Jovial, a la par que elegante. Un señor de los de antes, destila un trato sincero. Leal entre tanto tunante. Por detrás y por delante, ese es Juan Luis Camarero. De su oficina lo saco, y él me pone buena cara y me da su trato afable. Hoy cumple 50 tacos, y si no lo felicitara yo hoy sería un miserable. 12 de enero de 2019
Tú y yo hicimos un trato
Decidí no hacerme viejo para estar siempre a tu lado. Y no irme nunca muy lejos del calor de tu costado. Decidí seguir tu ritmo y parecer siempre joven. Y que me diera lo mismo que la vejez me la roben. Mirarte mientras te ríes y sin que tú lo notares. Pedir que alguien me fíe mientras cerramos los bares. Andar descalzos al alba por la arena de la playa, secar de gotas tu espalda presto con una toalla. Cuidar que duermas tranquila como entonces en la escuela, mientras recargas las pilas mecida en la duermevela. Y el tiempo se fue pasando, y no nos hicimos viejos; mientras ya se van marchando los amigos del colegio. Y al ir ahora recordando, ...parece todo tan lejos. Ya no quedan de los nuestros, nuestro tiempo ya ha pasado. Y temo que un día de estos tú ya no estés a mi lado. Y sabes que yo no miento: me quedaré aún otro rato, hasta que el último aliento nos visite en nuestro cuarto. Porque hace mucho tiempo, cuando fuimos dos niñatos, guareciéndonos del viento , ...tú y yo hicimos un trato.

