A Juan Jiménez, el ONCE ideal.


Tiene unas gafas de pasta
y te mira como puede,
es un tipo de una casta
de personas que contrastan
con aquellos que no quieren,

se sienta tras una mampara,
se pone un chaleco verde,
y si un día lo saludaras
o un cuponcito compraras
es cuestión que tengas suerte,
mas si acaso no tocara,
él ya se alegró de verte,

y cuando deja el sillón
vuelve tranquilo a su casa,
hoy le aplaude la afición,
hoy repartió un millón,
y esta vida tiene guasa,

el azar es juguetón,
el futuro es vacilón
y la vida una comparsa.









A Pedro, IN MEMORIAM

De la gente que se marcha
siempre recuerdo su voz,
se queda como la escarcha,
se me adhiere y se me engancha
como el rocío a la flor,

la suya me ronronea
a ratos por mis oídos,
puede que aún no me crea
que no habrá quien más le vea,
que es verdad que ya se ha ido,

yo le enseñé a hacer arroces
porque así le echaba un cable,
era de esos tíos precoces
que en seguida reconoces
que lo hará de puta madre,

las paellas las bordaba
y el negro salía perfecto,
y yo siempre disfrutaba
viendo cómo triunfabas
y pasabas al maestro,

todas excepto una,
la última fue un fracaso,
no sé si tenías lagunas,
no sé si falló la suma
cuando medías los vasos,

... a veces pienso que llego
y que vuelvo del futuro,
te agarro, te grito y te pego
pa que no apagues el fuego,
¡no ves que el arroz está duro!




Freddie ha vuelto a irse

Has decidido marcharte
y me parece muy cobarde,
¿quién le da vuelta a la carne,
quién deja el sofrito aparte
quién mira si el fuego arde?,

la vida solo se acaba
cuando el arroz ya reposa,
cuando las luces se apagan,
cuando hagas lo que hagas
ya no haces ninguna cosa,

espero donde hayas ido
tengan Nike de las que pronan,
un buen caldo de cocido,
paellera como es debido
y no falte una bombona,

y aunque esto ya lo sabes,
si no lo digo reviento,
San Pedro me ha dao las llaves,
y si un día de estos sales,
te guardamos un cubierto,

y si corres por andurriales
lleva siempre un cortavientos.