La cuadrícula (donde te conocí)

Mira que ha habido gente,
mira que ha habido tiempos,
pa encontrarte a ti de frente,
ha sido un placer conocerte,
la verdad... no me arrepiento,

pude ser un rey vikingo
o ser un esclavo romano,
la mascota del Duolingo,
comparsista gaditano,
el de ¡han cantado Bingo,
no hay más cartones, cerramos!,
el que grita en un chiringo
¡ponte la última y nos vamos!,
o ser un jodido gringo
con los pelos despeinados
que de lunes a domingo
cree que es el puto amo,

pero he sido afortunado
de encontrarte justo aquí,
este mundo está petado
de Emc al cuadrado,
de aristas por todos lados
y dimensiones que no vi,

y alguien tiró los dados,
... y entonces te conocí.



No es país para viejos

Si eres joven no te pagan,
si eres viejo no te quieren,
fallas, hagas lo que hagas,
no te quedan muchas balas,
y sin pistola te mueres,

si eres joven, mileurista,
viviendo aún en tu cuarto,
si viejo, funambulista,
viviendo como un artista
y repasando entre actos,

no es país pa quedarse,
no es país pa irse lejos,
no hay razón para quejarse,
ya lo decía la frase:
¡no es país para viejos!

A Juanita Calancha y Manuel Maestre, IN MEMORIAM

Él era un tipo tranquilo
que se llamaba Manuel,
generoso y con estilo,
como uno de esos vinilos
que escuchas más de una vez,

ella … también generosa,
pero de otra manera,
alegre desde mocosa,
presumida y religiosa,
disfrutando lo que fuera,

… y toda la vida juntos
aprobando y fracasando,
emprendiendo mil asuntos:
siempre después del punto
dicen que empieza algo,

viajando en cuanto podían,
esquivando siempre el tedio,
cuentan que no os olvidan
cuando es feria de día,
ni en aquella cofradía:
la Hermandad de los Remedios,

y en algún rincón del cielo
él y ella de la mano,
abajo nos queda el consuelo
de teneros de modelo;
pero os fuisteis muy temprano.