A Jose Mari Ferreira (el largo), el Christian Slater de Marbella.

Pasea su metro noventa
por las calles de Marbella,
y en una revista de imprenta
las cosas del golf te cuenta
y su logo es una estrella,

lo conocí hace ya mucho
con mi amigo Camarero,
parecían dos cucuruchos,
como la trucha y el trucho
por el puerto (no el pesquero),
el otro, al que íbamos mucho
con camiseta y vaqueros,

solían cantar por U2,
cuando yo era heavymetal,
en el Arturo había rock...
y en el Yorbo había macetas,

perdió muy pronto un hermano
y eso tengo que ponerlo,
a veces hay buena mano
y otras te dan de plano
sin comerlo ni beberlo,
y eso es un nudo gordiano
que no puedes deshacerlo,

... ahora lo veo a veces
en el Yuyu´s, junto al Lima,
si por un casual lo vieses,
dile que hoy me apetece
desbaratarle estas rimas.











A Doña Elena

Detrás de cada gran hombre
hay siempre una gran señora,
que fíjate tú por dónde,
sus defectos los esconde
y los guarda sin demora,

él no para nunca quieto
y siempre quiere ayudar,
no sabe qué es el asueto,
ella, con derecho a veto,
sabe esperar y esperar...

él se levanta y se sienta,
no se molesta por nada,
ella no se impacienta,
... solo lo mira atenta,
controlando la jugada,

al final él cae redondo,
y ella le pone el chupete,
por fin ha tocado fondo
y ronca con cante jondo,
y ella recoge el tapete...


A Saúl Soto Navarro ( el Bruce Dickinson de Marbella )

Saúl Soto
...y este era era un tipo educado
con rictus de un huraño caballero,
que siempre va sereno y sosegado,
que es mejor tenerlo de tu lado
y nunca de adversario en algún duelo.
Un segurata que viste uniformado
y anda con un aura a su costado,
y pinta de cruzado en el medievo.

Yo recuerdo a Saúl por el Skol
vestío como el cantante de los Maiden,
con sus mallas de rockero rock&roll
llevándolas con arte y con donaire,

Hoy tomará una birra en Yuyu's Bar,
en cuanto su trabajo no le ocupe,
Y Dickinson se puede relajar
Ya tiene quien le pueda relevar
si un día no puede ya cantar The Trooper