Lo mismo te mete un gol
por medio de la cruceta,
que te borda en un perol
un buen guiso con frijol
o un pescado en caldereta.
Teo se levanta con tiempo
y coge su delantal,
deja su pelo al viento,
y fríe unos huevos lento
en su desayuno especial.
Luego va a su habitación,
se lava los dientes y peina,
y estudia la situación:
mejor sacrifica al peón
para conservar la reina.
Teo es un niño que aprende
y que ensaya sin dudarlo,
Teo es un niño con duende
que hace bien lo que emprende,
lo habrá aprendido de Carlos.
En tierras de Sierra Yeguas,
allí por donde Antequera,
hay quien escribe sin tregua,
que versos y rimas enhebra,
... secreta poetisa de veras.
Mujer de aquellos tiempos
en que de nada sobraba,
y que de enero hasta adviento
los días pasaban lentos
y donde todos trabajaban.
Que ya con más de setenta
se unió a la Escuela de Adultos,
y allí aplicada y contenta
fue una alumna de culto
que tenía para las cuentas
un don natural y oculto,
y hasta la profe comenta
que a su lado ella es un bulto.
Y cuentan que un buen día,
siendo ella veterana,
la musa de la poesía,
cuando a su instinto seguía
la vio desde una ventana.
Y hoy escribe rimas y versos
sentada en su mesa camilla,
con su cutis siempre terso,
y así, en este Universo,
... ella deja su semilla,
Y Manuel desde allí arriba
dice a un ángel bromeando:
siempre fue curiosa y viva,
¡anda, saca dos Cohibas,
ya está la oficina marchando!
Un día me encontré un sabio
sin pluma ni pergamino,
sin brújula ni astrolabio,
andaba en los extrarradios
al terminar yo el Camino.
Y él me enseñó el secreto
que ha ido pasando de mano,
breve, sencillo y escueto,
fácil, sin vericuetos,
la base del ser humano,
y que yo ahora te espeto
pa´que no vivas en vano:
La persona que al fin gana,
no es siempre la más apta,
ni la que ve una ventana,
ni la que antes lo capta,
¡prospera en la raza humana
aquél que mejor se adapta!
y sin desmanes ni agravios