Lleva unas gafas enormes para filtrar su sonrisa, siempre viste de uniforme mientras te da pan de molde o un buen pan para torrijas, Vicky es de esas personas que siempre la ves contenta, y si la vieras tristona, la cosa ya te acojona, pues ella nunca aparenta. Y una vez de vez en cuando deja el mandil y las migas, sale pa´ Ibiza pitando, que para eso va ahorrando, y se va con una amiga, Y por unos pocos duros, todo el estrés se lo lleva, suelta dos o tres conjuros, lo pasa genial, sin apuros y aterriza como nueva, ...y si aún no estás seguro, vete a verla y lo compruebas.
Poesía empresarial
A don Julio Leal, o la clase en la sombra
Hoy departí con Beethoven, un señor de los de antes, y déjenme que les trove: abuelo de mente joven con un hermoso talante, Ya no pide muchas cosas, buena charla y algún vino, de los suyos siempre goza, parece que no hace gran cosa y en esta vida azarosa él fue el genio de Aladino, Hay quien vive a la sombra como si no hiciera nada, le da igual si no le nombran, y vive de forma abnegada, y yo creo que a toda honra hoy se merece una alfombra de esas bien coloradas.
A Alba y Mara Leal, la envidia de Faemino y Cansado
Alba es la más mayor, debe frisar los doce y aún tiene ese candor pues dice que es la mejor pero también la más torpe, que no salgas del albor, que el ser mayor no te roce, Ella quiere ser maestra, y dicen que toca el piano con la izquierda y con la diestra, de una forma tan perfecta que a Mozart, ya siendo anciano, de forma precisa y correcta enseñó a poner las manos, Pero no es si las teclas toca lo que me eriza los pelos, es cuando esta vida loca te hace tirar de oca a oca y te ponen en la boca la sonrisa de tu abuelo. Mara es más desconfiada, y quiere primero verte, y no le preocupa nada sostenerte la mirada y decir que no te entiende, Ella dice que es muy lenta, y que se come las uñas, y luego te dice contenta que ella siempre se enfurruña, que busca una granja en venta, ... y si al final la encuentra, con una vaca se sienta y le cuida las pezuñas.

