Poesía empresarial

Somos una botella (me inspiró Andrés Sánchez)

Somos una botella, 
una botella de vino,
que busca dejar su huella,
su legado o su camino.
Un día alguien nos degüella,
es el día en que nacimos,
y mientras el vino resuella
forjamos nuestro destino.

No sabemos si gustamos,
eso lo dirá el cliente,
que es de quién nos rodeamos,
familia, amigos, hermanos,
aquellos que nos contrataron;
en resumidas... la gente.

Pero lo único cierto
es que solo disponemos,
del tiempo que estamos abierto,
aquél que junto al cubierto
nos ponen estando llenos,
para dejar boquiabiertos
a los que al lado tenemos.

Una vez después de muerto,
de nada ya sirve el talento,
el vidrio usarán de tiesto,
el corcho irá con los restos,
y nosotros con el viento.


No busques más que no hay (Homenaje a Silvio)

No discutas, no te enfades,
no te compliques la vida,
no hagas caso a nimiedades,
no vuelvas a la Salida.

No descuides al amigo,
no rechaces una copa,
no te ofusques con molinos,
no nades y guardes la ropa,

No te guardes los te quiero,
no bebas sin compañía,
no te pongan un gotero,
no desperdicies un día,

No olvides que sigues vivo,
no te pierdas un tangai,
no descuides al amigo,
no lo hagas, por si os vais,
no olvides lo que te digo,
no dejes de ser testigo,
y si el mundo está contigo,
ya eres feliz por castigo,
¡no busques más que no hay!


A Dolores Vega, la Nonna

Dolores es una mujer 
de esas que ya no quedan,
lleva viuda sin querer
casi treinta primaveras,
y se quedó en el cuartel
defendiendo la bandera.

Dicen que no descansa,
siempre está haciendo algo,
no parar le da esperanza,
de casta le viene al galgo,
cocinando tiene chanza,
y te hace unas pitanzas
dignas de casa de hidalgo.

A veces se la regaña
cuando dice que esta en casa,
y a solas se las apaña
y cruza el rellano con guasa,
y a su vecina acompaña
si la pandemia no pasa.

Es bueno que queden nonnas,
es bueno que haya Dolores,
mujeres que no se acojonan
si los problemas asoman
y que inculcan sus valores.