Sigo, sigo, sigo intento mirar hacia alante no parar de caminar Digo, digo, digo lo que creo que es importante y no se me puede olvidar Vivo, vivo, vivo intento apreciar el instante que sé que no volverá Escribo, escribo, escribo cojo bisturí y un guante buscando el verso a encajar
Poesía empresarial
Cartones en la noche (una historia real)
Lo vi anoche a última hora, llevaba el rostro azorado, y oteaba sin demora una esquina acogedora donde instalar su tinglado. No tendría más de cuarenta, por casa tenía una mochila, en una noche cruenta con previsión de tormenta y una rasca que te rilas. Y a las tres de la mañana de pronto empezó a diluviar; me imaginé su desgana sin deseo ya de jarana ... yéndose a refugiar. Espero encontrara a Noé y lo acogiera en su arca, y le diera de comer, una brocha o un pincel pa´ pintar juntos la barca, y estando ocupado con él esquivar mejor la parca.
Al Patriarca de los Manzano, IN MEMORIAM.

He pasado los noventa, he sido Señor del Castillo, he querido a mi parienta, mujer currante y atenta que me ha dado mis chiquillos. Quizás fui un poco recio pero eran otros tiempos, siempre estuve en el trapecio, me fui por trabajo lejos, ... otro día te lo cuento. He trabajado en la mina cuando aún había tres torres, aquellas torres marinas que traían de la colina el carbón que ya no corre. Y ahora voy a descansar, voy a mesarme las sienes, ... si me vas a recordar, te daré mis parabienes, ... y si quisieras brindar porque he podido gozar, ya sabes que aquí me tienes.

