Poesía empresarial

La risa va por barrios ( y esta es carrera de fondo )

La gente mira al frente
y ya no te ve al pasar,
disfrutan del presente
y tienden a olvidar,
y siempre va Vicente
a donde van los demás,
... y todo es diferente 
si las cosas no van mal,
hoy vas de puente a puente,
y mañana Dios dirá.

Y es que la diosa Fortuna
nunca  para de girar,
escribe siempre en runas
anda sin prisa ninguna
y nunca se va a parar.

No pienses que es eterno,
esto da muchas vueltas,
... hoy estás en el averno
oliendo humo de cuerno, y
mañana abren las puertas.

Hoy te miraste las botas
y estaban llenas de zarrio,
por haber cruzado el río;
mañana apruebas con nota,
esta vida es chirigota
... y la risa va por barrios:
¡también pasará por el mío!




A Guillermo Moreno IN MEMORIAM (o todo por Paula)

Tenía la más fresca ironía
de toda la calle Arjona,
rezumaba bonhomía
y era una buena persona.

Y siguiendo a su pareja
cogió el petate y marchó,
sin rechistar y sin quejas,
en una apuesta compleja,
Guillermo la apuesta perdió.

Y así lleva de oca a oca
ya unos cuantos abriles:
jefas que están medio locas,
la nómina cuando toca,
historias pa´ que te riles

Y hoy yo me di un capricho,
…cogí y llamé al susodicho
pa´ ver cómo andaba el pendejo;
y lo mismo mata un bicho
que te borda un salmorejo.

 

Seguro al final de esta historia
tornan seguro las moiras
y lo sacan de esa jaula

Y roza al final la gloria,
pues Dios tiene en su memoria
las cosas que él hizo por Paula

A José María Gil Guerrero «Nani» (en la segunda pista)

Lo recuerdo de pequeño
allá en la segunda pista
con Antoñita Moreno,

Que a todos quitaba el sueño
y el Nani, que era un artista,
se le arrimaba sin frenos.


Hoy tiene un negocio de flores
del que un día tomó las riendas,
un canijo en sus albores
con una melena tremenda,
una hija que hace honores
y es una rockera estupenda,
una pick up, dos tractores,
siete gorras, tres viviendas,
un despacho de asesores
a los que él se encomienda...

Y en tiempo de virus traidores
reza que no haya rumores
y Foo Fighters no suspendan.


Y aquel niño que un buen día
dejó de estudiar temprano,
hoy vive sin agonías,
feliz, currante y ufano.

Y en el 5 de noviembre
si hoy entrara por la puerta,
Antoñita, la de siempre,
se quedaría boquiabierta.